“Acción con amor, lo que con palabras al odio”.

Por Ángel Gonzalo Juárez Pérez
En los últimos meses, la lucha de poderes inmersos en los momentos históricos y políticos han sido reflejo de la crisis existente en nuestro país.
El desmantelamiento de instituciones políticas, consecuencia de reformas y caprichos que obedecen al impulso infundado de un líder moral, hacen a un lado la búsqueda del equilibrio entre poderes estatales, la esfera en el poder y fuerzas opositoras.
No es que tengamos miedo al cambio, pero los intentos de modernización y modernidad de lo que llaman transformación nos dejan un vacío de condiciones estructurales pobres en el ejercicio del poder político.
Al día de hoy, la obediencia del ciudadano mexicano por la fraudulenta palabra durante las mañanas nos hace creer de manera visceral en un pasado crudo sin dar esperanza de tomar las riendas de un mejor futuro.
Los mensajes de polarización nos hace presa de fragmentos regionales, con una política de cero tolerancia para quienes piensan diferente.
Por ello, el fortalecimiento de nuestra democracia a partir del ímpetu de la juventud y nuestras instituciones debe pensarse a partir de la fortalecimiento del propio ser.
Acciones como la interacción social y participación democrática, formación de ideología a nuestros militantes mediante principios y programas.
El debate con respeto y tolerancia, la formación de vínculos permanentes entre opinión ciudadana y poderes políticos, son algunas de las acciones que con amor debemos llevar a cabo, lo que con palabras otros inspiran al odio.
Pero sobre todo, joven panista. Ama al prójimo, ama la dignidad humana.
¡Ama a México!