Lenguaje Incluyente ¿Moda o necesidad?

Por Alejandra Escandón

Para comenzar con este artículo, considero oportuno precisar que la mujer ha sido silenciada a lo largo de la historia no sólo en México, sino en todo el mundo, ya que, por citar un ejemplo, ha sido víctima de violencia familiar y a su vez limitada para desempeñar puestos directivos o de primer nivel, entre otros muchos aspectos que han menoscabado nuestros derechos y han dañado nuestra integridad y dignidad como mujeres.
Además, en pleno siglo XXI no existe una sociedad en el mundo en la que las mujeres y los hombres reciban efectivamente un trato equitativo o igualitario al 100%, razón por la cual las mujeres continuamos presas de una ola de violencia que no para y que se presenta en los distintos ámbitos de la vida, y que genera consecuencias físicas, sexuales, políticas, sociales, psicológicas e incluso mortales para las víctimas.
Por esta razón, resulta innegable la necesidad de hacer visibles a las mujeres en todos los ámbitos, ejemplo claro de ello es la denominada paridad de género, de la cual ya les platiqué en otro artículo y que se refiere a la inclusión en igualdad de las mujeres y hombres; es decir, en porcentajes del cincuenta por ciento a los puestos de los tres poderes del Estado y los tres niveles de gobierno.
En este sentido, debemos reconocer que, en la actualidad, a través del lenguaje se refuerzan, transmiten y reflejan los estereotipos y roles de género que son considerados adecuados o correctos para las mujeres y los hombres, por eso escuchamos y asumimos como normales expresiones, como “Vieja el último”; “Prefiero tener un hijo porque son más independientes”; o “Te presento a Rosa, la mujer de Juan”.
Al respecto, podemos decir que hoy en día la mayoría de las palabras que utilizamos para comunicarnos carecen de un verdadero carácter neutro y, en consecuencia, tienen una lectura de género. En un salón de clases escuchamos frecuentemente la frase: “Todos los alumnos deben salir al simulacro”, lo que a todas luces es una violencia simbólica hacia las mujeres, debido a que en realidad en dicha expresión no se es incluyente ni se nombra a estas últimas.
De esta forma, el lenguaje incluyente y no sexista es aquél que, como bien lo refiere el Manual para el uso de un lenguaje incluyente y con perspectiva de género, se utiliza para dirigirse a la amplia diversidad de identidades culturales refiriendo con ello a la igualdad, la dignidad y el respeto que merecen todas las personas sin importar su condición humana y sin marcar una diferencia en la representación social de las poblaciones históricamente discriminadas, lo que evita definirlas por sus características o condiciones.
En este contexto, quiero mencionar que el uso del lenguaje incluyente no sexista no se limita a mencionar el “todas y todos”, sino que también se pueden utilizar expresiones como “titulares de las jefaturas”, para referirse a “las y los jefes” o como “la niñez” para hacer mención a “las y los niños”; además de que también se deben de nombrar a las mujeres en sus distintas facetas y profesiones, como son los de “presidenta, arquitecta y abogada”.
Igualmente, hacer uso del lenguaje incluyente es utilizar las palabras quien, cualquiera o personas, para que en lugar de mencionar “Aquéllos que entreguen la documentación completa, serán seleccionados”, pueda eliminarse el sexismo y manifestarse “Las personas que entreguen la documentación completa, serán seleccionadas”.
También existen algunos otros usos más modernos y que son sumamente sencillos de emplear, como son el uso de la arroba, equis o el de diagonales y paréntesis, en ejemplos como: Estimada/o, Licenciada (o), [email protected] y maestrx.
Por ende, las y los invito a que podamos ir implementando este lenguaje incluyente y no sexista en nuestro día a día, ya que en la medida en la que realicemos ello, nombraremos a las mujeres y, por tanto, las visibilizaremos.
De conformidad con las consideraciones que he señalado, para mi el uso del lenguaje incluyente y no sexista es una necesidad y no una simple moda y ustedes ¿Qué opinan? Nos leemos pronto.