Con unidad el porvenir es posible Por Mundo Tlatehui


Se aproximan vientos
de renovación, se asoman momentos de agitación política-electoral. Por eso creo que en el PAN debemos estar listos para caminar en ladirección de esos vientos de cambio y actuar con debida inteligencia. Es nuestra misión sembrar en cada alma la esperanza de una vida diferente: una vida mejor para San Andrés y para Puebla.

Para pensar con entusiasmo en el porvenir debemos fusionarlo con el pasado y mantener despierta la memoria. El pasado bien aprendido es la puerta abierta que nos lleva a reconocer nuestros aciertos y también nuestros errores.

En el pasado nos reconocemos y aceptamos. Así el pasado se convierte en lección de vida.

Por eso creo que es necesario que en el PAN debemos abrir dos diálogos: uno con el pasado reciente y otro con nosotros mismos. El diálogo con el pasado reciente nos llevará a descubrir nuevas enseñanzas, nos ayudará a evitar que cometamos los mismos errores.

También nos enseñará a asumir una actitud autocrítica, a reconocer y aceptar en qué momento y qué nos llevó a equivocarnos al tomar ciertas decisiones. Y desde luego, nos enseñará a evitar una lucha ciega de culpas mutuas.

En el diálogo con nosotros mismos, debemos aceptarnos unos y otros, cada uno con sus propias ideas y creencias. En ese diálogo debemos promover los valores que afuera pregonamos: ser un partido verdaderamente inclusivo, que garantice la libre participación individual y grupal.

Aprender que la diversidad del partido sea un medio para consolidar nuestra fuerza interna. Promovamos entonces con nuestra actuación diaria la unidad partidista, la inclusión y el diálogo.

Así podremos mirar a los ojos a la sociedad.

Así podremos caminar en la misma dirección de esos vientos de cambio.

Sin unidad el porvenir será imposible

Con unidad el porvenir es posible.