La 4T: ¿a favor o en contra de la ciudadanía?


Por Mtro. C
ésar Marcelino León

Cuando uno escucha que un gobierno es de izquierda, piensa inmediatamente en políticas de apoyo a los que menos tienen, subsidios en productos y servicios, gobiernos austeros, sueldos bajos de los funcionarios, entre otras cosas.

Si bien esas han sido algunas de las prioridades de los gobiernos de Morena, no se pueden dejar de lado dos que son fundamentales: garantizar la paz y la tranquilidad de la población mediante políticas de seguridad eficaces así como la generación de empleos, incentivando la inversión productiva.

De la misma Pluma…

¿Y los mercados municipales, qué?Gobernar es generar bien común2020, por la conquista del espacio.

En ambos temas la 4T está reprobada.

Ahora bien, seis meses después de asumir el cargo como gobernador, Luis Miguel Barbosa finalmente se reunió con la alcaldesa Claudia Rivera para revisar, entre otros temas, los altos índices de inseguridad que registra la Angelópolis. Parece que ahora sí habrá coordinación y apoyo entre el estado y la capital, parece que ahora sí Claudia Rivera no cargará con toda la responsabilidad de ese 92% de percepción de inseguridad.

Está comprobado que la inseguridad no solo se combate con un mayor estado de fuerza sino que también se deben generar más y mejores oportunidades de empleo.

Pero eso sí, los gobiernos morenistas son buenos para aquello de los subejercicios. De acuerdo con una nota de e-consulta el gobierno del estado tuvo un subejercicio por alrededor de 2 mil millones de pesos. Las áreas involucradas son infraestructura y educación.

Ni qué decir del gobierno municipal encabezado por Claudia Rivera, que sigue arrastrando un subejercicio de más de mil millones de pesos.

La pregunta que muchos nos hacemos es: si los gobiernos morenistas tienen dinero guardado, ¿por qué entonces sangrar la economía de la ciudadanía con más impuestos y pagos de servicios? Se supone que esa no es la filosofía de la izquierda.

En la Ley de Ingresos 2020, el estado espera recaudar más de 8 mil millones de pesos, incrementando el Impuesto sobre Nómina a 3%, cobrando un reemplacamiento, -que a decir de la COPARMEX, generará un fuerte golpe a la economía de las familias poblanas- y regreso de las fotomultas, más implacables que nunca.

Sobre este último punto quiero señalar que estoy a favor de los reductores de velocidad y las fotomultas, pero bien pensados y ubicados, con una señalización adecuada para que los automovilistas sepan de antemano cuál es la máxima velocidad permitida en las vialidades, se moderen y no se vean obligados a bajar la velocidad en forma abrupta.

Esto lo digo porque existen trampas en las banderolas en diversas vialidades y carreteras de la entidad. Hay tramos donde se indica una velocidad, por ejemplo de 70 km/hr que a pocos metros cambia a 60 km/hr o carreteras donde marca una máxima de 110 km/hr y luego baja a 90 km/hr.

Ha trascendido que las cámaras de foto infracción permanecerán ocultas, lo que sin duda generará una recaudación que ni en la administración de Moreno Valle se vio.

No está mal obligar a los conductores a disminuir la velocidad para preservar la vida de todos pero es más urgente una adecuada sincronización de los semáforos.

Qué bueno que se castiguen los excesos de velocidad pero es más deseable que los recursos sean destinados, ya, a adoptar políticas de prevención del delito y acciones contundentes contra la delincuencia, a mejorar el alumbrado público en diversas calles de la ciudad o el mismo Periférico, a mejorar vialidades, a conectar las Juntas Auxiliares con otros centros de población, etc.

Si vemos estas acciones, entenderemos que la 4T está cumpliendo con las expectativas de la población pero sí solo vemos interés en aumentar la recaudación pero no ejercer los recursos, ¿de qué se trata? Caeremos en cuenta que estarán actuando en contra de la ciudadanía, aunque en el discurso digan otra cosa.