¿Quién para suceder a Claudia Rivera?


Por Mtro. César Marcelino León

Morena no ha cumplido con las expectativas de la ciudadanía.

Caminar la ciudad, desde su Centro Histórico hasta sus colonias más alejadas del primer cuadro, es notar el abandono y la falta de un buen gobierno.

Enterarse de robos, asesinatos y desaparecidos, es cosa de todos los días. La percepción, sí, esa que no quieren ver las autoridades municipales, dice que Puebla capital está peor que nunca.

Y esto no es grilla ni golpeteo ni mucho menos un intento por sacar raja política, como dicen algunos, sino una terrible realidad que es urgente cambiar.

Lamentablemente Morena no ha cumplido con las expectativas de la ciudadanía y las promesas de campaña solo se quedaron en eso, en promesas. A casi 16 meses de gobierno municipal, la falta de resultados salta a la vista.

Es por esto que ya hay voces que se alzan para señalar a quien podría suceder a Claudia Rivera en el cargo. En estas líneas me atrevo a señalar quién sería el personaje idóneo para gobernar la capital:

1. Quien cuente con experiencia probada en el ejercicio de gobierno, ya sea en el ámbito federal, estatal y de preferencia municipal, en alguna institución pública.

2. No tengo nada contra quienes aspiran a gobernar por primera vez pero Puebla merece recobrar el rumbo y debe evitar la improvisación.

3. Que conozca la problemática y necesidades de la ciudad y sus Juntas Auxiliares, así como los deseos y aspiraciones de sus habitantes.

4. Quien ya haya entregado resultados. Como dicen: “por sus frutos los conoceréis”. La trayectoria y el desempeño en cargos públicos son elementos importantes a considerar.

5. Capacidad negociadora, para construir acuerdos con grupos sociales, asociaciones civiles, empresarios, iglesias, movimientos, partidos políticos, sindicatos, universidades, etc.

6. Esta cualidad permite devolverle la gobernabilidad a la ciudad, esto es, recobrar el orden y el respeto, así como construir gobernanza al tomar en cuenta las opiniones de todos los sectores sociales.

7. Capacidad para conciliar y trabajar con el gobierno del estado y el Presidente de la República, anteponiendo el bienestar de los habitantes del municipio. Está comprobado que la confrontación con otras autoridades, del mismo y de otro partido, afectan al interés colectivo.

8. Se requiere una persona capaz de generar buenas noticias para Puebla, mediante el diálogo, el acuerdo y el respeto.

9. Con habilidad y relaciones suficientes para gestionar recursos adicionales.

10. El presupuesto siempre será insuficiente, por tanto se requiere a una persona hábil para conseguir apoyos y recursos, nacionales e internacionales. Y no se requiere ser del mismo partido para obtenerlos.

11. Que sea reconocida, empática y carismática, cualidades personales que se potencian con su trayectoria y desempeño público.

12. Con probada honestidad. Más allá de discursos y buenas intenciones, esta persona debe pasar las pruebas de control de confianza y de honestidad, que solo dan el reconocimiento público y las auditorías gubernamentales.

Estas cualidades no son demandadas únicamente a los partidos de oposición. También aplican para el propio partido en el poder.

Si en verdad quieren retener las alcaldías y las diputaciones en juego en el 2021, deben darse cuenta que los aprendizajes salen caros, no solo en lo económico sino en las malas políticas y en la pérdida de tiempo.

No más improvisaciones, no más golpes de suerte. Las y los poblanos merecemos un gobierno mejor.

Ahora que empiezan a moverse diversos actores, bien valdría la pena revisar si cumplen con las cualidades antes mencionadas o solo buscan anotarse para obtener algo a cambio.