Buenos contra Malos

Por:  Francisco Javier Medina Mendoza

Analizar, reflexionar,  observar, cuestionar, comparar, criticar  al actual régimen es cuento de no acabar. Todos los días hay información,  que más que buenas noticias, son una serie de imprecisiones y  ocurrencias. Hoy la 4T cree tener la verdad, la razón y el conocimiento absoluto de las cosas. Es soltar golpes demoledores a los ciudadanos  que  hacen algo por este país. Que desde su trinchera de empresarios, médicos,  ingenieros, arquitectos, profesores y demás actividades a las que se dedican los ciudadanos de bien y que  ponen su ladrillo todos los días en la construcción de la patria. Pero todo esto se va al vacío cuando se pretende implementar  el nuevo régimen  que a ciencia cierta no se sabe si es comunista ,  socialista o una engañosa y equivocada doctrina de pobreza Franciscana.  Yo más bien creo que es un sistema a modo, bajo el denominador de que todo lo pasado es mal habido,  todo lo pasado es corrupto.  Hoy todo es bueno,   todo se concibe sin pecado. En el pasado eras un pecador rojo o tricolor, en el presente eres un convertido funcionario absuelto de todo mal. Creo que la  compra de indulgencias quedó en el ayer. Hoy se piensa en instaurar un país pobre, sin lujos, austero, pero con bienestar.

Hoy todo gira en torno a un solo hombre, que quiere tener todo el poder, que quiere tener el control de las cosas. Que quiere manejar la economía, la ideología, el comportamiento y hasta convertirse en guía   espiritual de los ciudadanos.  La historia nos enseña que no es bueno  que un solo hombre pretenda  ser todopoderoso.  El actual régimen nos da dos opciones: o estás o no estás con el régimen de la 4T. Más bien sería si aceptas  someterte al mandato del líder supremo de esta doctrina, que por momentos parece gobierno y por otros una propuesta religiosa.  Los ciudadanos votan por un gobernante,  por un plan de trabajo, por propuestas de mejora, no por una nueva ideología político religiosa.

Como consecuencia de querer instaurar un nuevo sistema de gobierno, el país se ha divido más. Hoy está el pueblo feliz, sabio, bueno  y por otro lado los conservadores y neoliberales.  Por un lado los fifís, los ricos, los mercantilistas y corruptos. Por el otro, el pueblo pobre, que debe seguir siendo pobre para que reciba las dadivas  del régimen porque  que ya no puede aspirar a más. Pobres somos y pobres nos quedamos, parece ser el punto  central de esta nueva corriente ideológica.  Así, como en Venezuela, Por ejemplo.  La propuesta a modo es  que el pueblo debe vivir en la austeridad.  Aunque para los círculos de primer nivel de la 4T la austeridad no aplica.  Se aparenta vivir bajo  una falsa modestia.  Se pretende hacer creer que existen dos polos, uno donde viven los que tienen fortunas y que fueron mal habidas y otro donde están los que no tienen porque siempre  han sido honrados y honestos.  Esto me hace retroceder a las épocas de “Chucho el Roto” o “RobinHood.” Los pobres viven en el pueblo y el líder habita en su palacio.

El gobierno actual no avanza porque depende del pasado. Tal parece que la 4T volteo para atrás y se convirtió en estatuade sal. No hay avance en ningún gobierno emanado de Morena. Su nulo resultado lo escudan en el pasado, en echarle la culpa a los neoliberales, a los conservadores. Yo creo que la 4T  esperaba encontrar el país en un lecho de miel sobre hojuelas.  Que no les costara ni el mínimo esfuerzo. Entonces qué sentido tendría competir electoralmente para lograr un mejor país.  Es de suponerse que cuando compites con otras fuerzas políticas en una elección constitucional es para demostrar que puedes hacer las cosas mucho mejor que los anteriores, que tienes la capacidad de construir un mejor presente. Que puedes enseñar cómo se hacen las cosas. Pero eso no ocurre con la 4T. Como no pueden con la encomienda se la pasan echándole la culpa al pasado.

El tema da para más. Hay mucha tela de donde cortar. El tema de la 4T distrae personal y socialmente.   La 4T nos quita concentración como Institución Política y sobre todo porque el PAN,  es la única oposición que sobrevive y se mantiene vigente. El PAN no puede dejar de luchar. A muchos mexicanos no nos interesa ni nos importa un nuevo régimen, somos libres y demócratas. El PAN sigue siendo la única opción para gobernar y retomar el rumbo correcto del país.  

Pienso en escribir más sobre el PAN.  Deseo escribir sobre el proceso electoral que se avecina. Escribir sobre el buen desempeño que ha tenido nuestra Presidente Genoveva Huerta,  al frente del CDE del PAN. Por cierto,  La única voz de oposición en el estado. Escribir Sobre la  problemática que vive Puebla. Pero le echaré la culpa a la flojera neoliberal a mi esfuerzo de espíritu conservador.  Hasta la próxima.