Reflexión de un panista, ciudadano común.

Por Zeth Lima Barrientos

El mensaje es importante, pero según mensajero, anticiparás el sentido de su recado.
Hice esta pequeña reflexión, después de leer la columna publicada el 13 de mayo por el periodista Fernando Maldonado, alguien por quien siento cierta admiración por su trabajo periodístico, y precisamente esto es lo que me hizo reflexionar en el mensaje de su columna y la del día siguiente, veamos pues. Haciendo una búsqueda rápida por la red con el nombre de Fernando Maldonado encontré muchas cosas sobre su calidad de periodista, tres situaciones llamaron mi atención fundamentalmente:

• Ha sido acusado por diferentes personas y en diferentes circunstancias por difamación, incluso reconocida por él mismo en contra de Leo Paisano, un panista que fue alcalde en San Andrés Cholula.

• Un anécdota, que describo brevemente de la siguiente manera; después de estiaje de visitas a Casa Puebla durante el Periodo de Rafael Moreno Valle a quién por cierto apodaba “El mal amén”, al fin, fue invitado por el Gobernador Tony Gali a una cena con periodistas y sin ocultar su enorme felicidad, transmitió en vivo desde la sede de la Cena en Estado inconveniente, con todo y brindis hacia la cámara y a los televidentes del otro lado de ella.

• Es colaborador del Canal de Noticias del Gobierno del Estado, prácticamente desde el inicio de administración del gobernador Barbosa y es en éste punto mi llamado a la reflexión.

Estas situaciones no pasan de lo anecdótico y resultan hasta chistosas, sin embargo, es muy importante reflexionar particularmente en la tercera, para que nos quede claro el motivo y origen de sus columnas del 13 y 14 de mayo. No es sorpresivo para nadie, pues desde los tiempos del origen de las sociedades políticas y politizadas, que un gobierno pretenda desacreditar a la oposición, no es nuevo, incluso es natural, aunque no sea ético. Es decir, es bastante normal y natural que Barbosa y su gobierno, pretendan manchar a su mayor y más visible oposición, en este caso el PAN. Como es natural también, que lo haga mediante los periodistas afines ideológicamente o en su defecto aquellos periodistas que se tengan en la nómina, en este caso optaron por lo segundo.

Lo preocupante no son los ataques del Barbosismo al PAN, lo que nos debe preocupar a los panistas es cómo algunos de los miembros de nuestro partido pretenden, ya sea de manera velada (En una especie de conspiración), enviando mensajes al dirigente nacional o con el silencio guardado ante los ataques perpetrados.

Por la formación de panista, siempre que cualquier compañero militante sea acusado por el gobierno, para mí es inocente, hasta que se demuestre lo contrario. Así lo pensé con todos aquellos panistas que desde la campaña de la Gobernadora Martha Erika, pasando por la de Enrique Cárdenas fueron acusados por los equipos de campaña contrarios y por los gobiernos del Barbosismo (el Interino y el Presente). También estoy convencido de la inocencia de la presidente del CDE y tengo certeza que si está siendo atacada de éste modo, es qué anda pisando callos del oficialismo.

El 2021 representa la gran oportunidad del PAN y los panistas, no para recuperar el gobierno, sino, ahora más que nunca poner en marcha nuestros principios, gobernando en los municipios y legislando en el congreso. Eso necesariamente pasa por la unidad verdadera entre los panistas, sin envidias, sin rencores, con perdones y con una plena reconciliación por las causas de Puebla y los ciudadanos.

Los ataques del gobierno a nuestro partido no cesarán, ya estamos acostumbrados a ellos pues somos el partido más antiguo de México, hagamos que cese la apatía intrínseca y que nuestra relación interna sea motor para construir el gobierno que merecen los poblanos.